Este juego, también conocido como Monos Locos, es fácil de aprender y apto para toda la familia, fomentando la interacción entre padres e hijos.
El objetivo del juego consiste en:
- Construir una estructura de palitos que forma el árbol.
- Introducir todos los monos dentro del árbol.
- Por turnos, lanzar el dado y retirar un palito del color que indique el dado.
- El jugador que pierda monos al caerse del árbol deberá añadirlos a su colección.
Gana el jugador con menos monos al finalizar la partida.